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Cómo funciona el dropshipping

20 julio, 2017

¿Qué es el Drop Shipping?

Por si no lo sabes, el dropshipping es una forma de trabajar con los ecommerce muy sencilla que lleva unos años funcionando. Consiste en que el vendedor final, no tiene que tener stock de productos en sus instalaciones, ya que el mismo proveedor hace el envío desde su almacén al cliente final. Es una forma de venta al por menor que necesita una mínima inversión inicial, eso sí, despídete de los grandes márgenes por venta. Por lo general en este modelo de negocio, gran parte del beneficio se lo quedará el dropshipper.

La variante de comercio electrónico en la que tienda online sólo gestiona la atención al cliente, la facturación y los pedidos se llama dropshipping. En este caso la empresa proveedora de los productos almacenará, empaquetará y enviará  al cliente el nombre del comercio electrónico.

Es por esto, que si lo que buscas es crear una tienda online barata, el dropshipping te proporcionará un arranque fácil rápido y sin costes logísticos y de almacenamiento.

Por si no lo sabes, llamamos dropshipper es la empresa encargada de comprar, almacenar y enviar el producto por ti. ¿Quires aprender más sobre dropshipping? Pues sigue leyendo…

¿Cómo funciona el dropshipping?

El proceso de compra o la venta es igual que en un ecommerce convencional, arranca cuando el cliente realiza una compra a través de nuestra tienda online. El dueño de la tienda retail, el minorista cobrará el importe total de la venta, y se limitará a realizar un pedido al proveedor de dropshipping. El coste de adquisición del producto, esta vez será menor, en la diferencia estará nuestra comisión.  El proveedor de dropshipping es el que se encarga de preparar el producto, incorporando signos distintivos de nuestra tienda en el paquete, e igualmente se ocupará de realizar el envío directamente al cliente.

Ventajas del Dropshipping

A continuación, te vamos a explicar las principales ventajas al trabajar en modo dropshipping.

Menor inversión inicial

Evidentemente, cuando quieres montar un negocio y quieres vender productos necesitas hacer una compra inicial para llenar tu tienda o tu almacen. Esto muchas veces es lo más complicado a la hora de emprender, tener 50.000 euros en stock para empezar no está al alcance de todo el mundo.

De esta forma, el dropshipping es ideal si queremos arrancar un ecommerce y no queremos tener grandes gastos iniciales. Sólo tenemos que montar una plataforma de comercio electrónico, establecer nuestra estrategia de marketing y empezar a vender. Reducimos el capital invertido y empezamos a vender desde el minuto cero.

Más tiempo para otras cosas

Teniendo una carga menor de trabajo al no tener que estar atentos a compras, almacenamiento y logística, podrás gestionar otras áreas de la empresa con mucha más dedicación. Por ejemplo, te podrás centrar en vender. Definir un completo plan de marketing y ponerte desde el principio con él. Podrás ser más arriesgado, poner una nota de creatividad en tu estrategia de marketing.

Catálogo de productos más grande y flexible

Igualmente otra de las ventajas al no tener que gestionar un amplio stock, es que podremos elegir y dedicarle más tiempo al número de referencias que componen nuestro catálogo. Ser incluso un poquito más agresivos a la hora de seleccionar nuestros productos, incorporando referencias que probablemente antes habríamos descartado. En definitiva, trabajar con dropshipping tiene muchas ventajas pero también grandes desventajas.

Desventajas del Dropshipping

No todo es oro lo que reluce, a continuación vamos a ver las principales desventajas a la hora de trabajar con dropshipping.

Escaso margen económico

Como comentábamos, nos evitamos una gran parte de los costes a la hora de almacenar, enviar y gestionar los pedidos. Pero ese trabajo lo tiene que hacer  la empresa qué realizará proveedora, y por tanto nos repercutirá dichos costes quedándonos un menor margen de beneficio. En este caso, debemos centrarnos en aumentar las ventas, mejorando nuestra estrategia de marketing.

Gestión de los problemas más difícil

Ya que el producto no pasa directamente por nuestras manos, la gestión de cualquier incidente o problema que pueda surgir, conlleva un problema.  Por ello, cuando trabajemos con dropshipping tendremos que cuidar mucho los pequeños detalles (factura, embalaje de envío, albarán, seguimiento de pedidos, etc)

Como decíamos, dependemos de un tercero para la gestión del pedido, y no podemos asegurar, ni conocemos de primera mano la fecha de salida y el estado del producto.

Comunicación con proveedores

Si optamos por dropshipping, deberemos asegurar que establecemos acuerdos comerciales sólidos con nuestros proveedores, para garantizar la satisfacción de nuestros clientes.  El no tener una comunicación correcta perjudicará de forma directa en la percepción de la calidad en nuestros clientes.

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